A primera vista puede parecer un simple encuentro de verano, una prueba útil para dar minutos a algunos jugadores ajenos a la rotación principal de los Springboks. De hecho, Sudáfrica A – Zimbabwe tiene un peso mucho mayor y esto no depende del resultado. El valor real del partido del sábado 20 de junio en su totalidad es que, al jugar contra un equipo nacional de primer nivel, Sudáfrica puede vincular una larga lista de jugadores que no han jugado las pruebas máximas, garantizándoles un futuro potencial con el equipo nacional campeón del mundo.
Por tanto, el partido adquiere una enorme importancia estratégica. De hecho, las reglas de World Rugby impiden que aquellos que representan a un segundo equipo nacional contra otro equipo nacional senior usen posteriormente la camiseta de otra unión, excepto cuando así lo establezca el derecho de nacimiento o el camino olímpico. Traducido: Quien salga al campo con Sudáfrica A contra Zimbabwe estará vinculado al proyecto Springboks.
Para Rassie Erasmus, este concurso se convierte en una herramienta de planificación, no sólo técnica sino también política. Con un entrenador confirmado hasta el Mundial de 2031, Sudáfrica puede mirar más allá de Australia 2027 y comenzar a asegurar el grupo en los años venideros. Entre los convocados hay muchos talentos emergentes y algunos jugadores que están muy cerca de dar el salto decisivo, como Emmanuel Chitoka, Robin van Heerden o Batubili Hlekani, que podrían representar la columna vertebral del equipo del futuro.
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Sudáfrica: El objetivo es evitar la dispersión del talento
En última instancia, la Unión Sudafricana ofrece una lógica muy concreta: en un juego de rugby cada vez más global, con muchos jugadores abandonando el país prematuramente y con sindicatos acostumbrados a trabajar en los llamados Jugadores del proyectoSudáfrica quiere evitar perder talento calificado en otros lugares. En el pasado, selecciones nacionales como Escocia e Irlanda lo han hecho, formando partes importantes de su equipo quedándose y cazando con las manos ocupadas incluso en Sudáfrica: CJ Stander, WP Nel, Oli Kebble, Pierre Schoeman, Duhan Van der Merwe, por nombrar algunos. Hoy, World Rugby ha elevado ese requisito de tres a cinco años, pero el riesgo persiste y SARU ha decidido actuar temprano.
Además, Erasmus dejó claro públicamente que este partido sirve para introducir nuevos jugadores en el sistema, familiarizarlos con el plan de juego, pero también para proteger el crecimiento de diferentes perfiles. No es un detalle menor, sino uno de los objetivos planteados. Por eso el partido entre Sudáfrica y Zimbabwe se considera uno de los partidos más importantes del año, porque permite asegurar a 18 jugadores emergentes (en la plantilla, 5 jugadores ya han disputado partidos internacionales) y evitar que los observadores de las federaciones extranjeras los sigan.
La alineación de Sudáfrica para enfrentar a Zimbabwe
Sudáfrica ‘A’: 15 Luan Djilomi, 14 Jaco Williams, 13 Marcus Muller, 12 Lukhanyo AM, 11 Zkhitelo Siaya, 10 Yaqeen Ahmed, 9 Hashim Beed, 8 Fipsi Buthelezi, 7 Batubile Helekani, 6 Emmanuel Chitoka, 5 Robin van Heerden, 4 Vincent Chitoka. (c), 3 Neethling Foch, 2 Siposithu Mnebele, 1 Puan. Invierno
Combinaciones: 16 Liam van Wyk, 17 Oliver Reid, 18 Hanro Jacobs, 19 Adrie Smith, 20 Seba Mahashi, 21 Nico Steen, 22 Imad Khan, 23 Gorenzo Julius.
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