Red Bull está planeando una importante actualización para resolver el principal problema del RB22

El problema del peso que afecta a los coches de Fórmula 1 en la parrilla de 2026 se conoce desde los test de pretemporada, y el motivo principal es la necesidad de mantener inalteradas las dimensiones y el tamaño de la batería, o incluso ligeramente mayor que en 2025, debido a la mayor proporción de energía eléctrica respecto al año pasado.

Mientras tanto, a los equipos se les ha encomendado la tarea de reducir el peso bruto del coche al nuevo límite de 768 kg para 2026.

De hecho, el desafío fue particularmente complejo para todos, ya que los equipos tuvieron que miniaturizar los componentes manteniendo al mismo tiempo las mismas propiedades mecánicas y de seguridad.

Entre los coches con mayores dificultades de peso se encontraba el Red Bull RB22, del que se informó al inicio de la temporada que superaba en más de 10 kg el límite de peso mínimo, y se creía que tenía un sobrepeso de alrededor de 13 kg durante las pruebas de Barcelona y Bahrein.

Las sucesivas actualizaciones del coche, empezando por el rediseño completo de la fascia lateral, que se inclina hacia atrás y presenta un canal superior muy pronunciado, pretendían no sólo mejorar las prestaciones aerodinámicas del coche, sino también conseguir una importante reducción de peso mediante la reducción de las cámaras de aire y el rediseño de los componentes de los bajos.

Ahora se entiende que el RB22 de Max Verstappen e Isack Hadjar tiene entre 6 y 8 kg de sobrepeso.

Los ingenieros del equipo de Milton Keynes creen que pueden reducir este peso extra mediante el próximo desarrollo de los bajos, así como rediseñando algunos componentes, permitiendo el uso de materiales más finos que los adoptados inicialmente.

Vale la pena señalar que la reducción de peso tendrá un impacto directo en la dinámica del vehículo. Por tanto, es razonable esperar que, con estas nuevas modificaciones, se alivien algunos de los problemas estrechamente ligados a la respuesta dinámica del coche.

En esencia, es bastante plausible que, junto con la reducción de peso, ahora se puedan adoptar ajustes que hasta ahora no eran factibles, precisamente debido a la nueva distribución del peso del vehículo.

Por tanto, algunos problemas importantes relacionados con la dinámica del vehículo se pueden solucionar simplemente reduciendo el peso, sin tener que realizar otros cambios, como cambios en el sistema de suspensión.

Con un coche bien equilibrado, sin que se transfiera exceso de peso, es lógico que el rendimiento, especialmente en términos de uso de neumáticos, pueda beneficiar significativamente a Verstappen y Hagar.

Asimismo, la gestión energética es otro resultado. En otras palabras, un coche más ligero, por obvio que parezca, requiere menos energía en las rectas y permite un mejor mantenimiento del equilibrio energético a lo largo de la vuelta.

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